NUNCA SON DE QUITA Y PON

 

 

No son los sentimientos

sombreros de quita y pon.

Aunque no encuentren eco mis palabras,

te amaré siempre, corazón.

No hay que esconderse ni avergonzarse,

porque la sinceridad en tus labios no brotó.

Sinceridad no es solo lo bonito

también es decir envidia,

rencor, temor, dolor,

aun sabiendo todo esto y más,

te amaba mi corazón

que puso una venda en mis ojos

para ocultar el dolor.

Al verte coger lo que querías,

oculta como un ladrón,

recibías, aceptabas

y dijiste:

“Yo no quise,

me obligó”.

De Al final, la luz