Deja tu caballo al paso

Cabalga en caballo blanco,

jinete de alto calibre,

que persiguen rus hallazgos

los que quieren destruirte.

No te pares en recodos

donde tu visión se templa,

que pueden quedar rescoldos

de una envidia traicionera.

Tu mirada siempre puesta

en los pasos venideros

que hilillos de la censura

se engarzan en tus cabellos.

Se esconden entre el ramaje

y la bruma mañanera,

aliada a los que saben

que eres luz, aunque no quieran.

Debes de aceptar, jinete,

si eres luz del mediodía,

que haces daño a quien pretende

absorberte en su alegría.

Entiende, jinete blanco,

que lucir es tu destino,

no pretendas ser el arco

del que en Dios tiene su sino.

Puede ser que el Dios que amas

contrario es del que te mira,

y hayas formado una llaga

creyendo entregar la vida.

Deja tu caballo al paso

y afloja bridas tirantes,

que puedes haber pisado

el pie de algún caminante.

No olvides, jinete humano,

pasajero es tu camino,

disfrútalo aceptando el paso

de andariegos que crees perdidos.

Puede que en noches oscuras

en tu veloz recorrido,

cruzaras lindes ajenas

usurpando otros caminos.

Deja tu caballo al paso

que largo es tu caminar,

disfruta sonido, paso,

y el canto de otra verdad.

No te aferres a la fusta

creyendo que tienes poder,

que puede ser la locura

quien ejecuta el hacer.

Ponte al trote cantarino,

si el camino lo permite,

disfrutando del amigo

que te busca y elegiste.

Pon tus pies sobre la tierra,

que descanse tu caballo

y paste en la primavera

en su valle deseado.

No eches de menos el otoño

o el invierno con su frío,

ni avives nunca el rescoldo

del fuego ya consumido.

No censures al que en tu grupa

subiste para aliviarlo,

no sabes si tú disfrutas

paz que por él ha llegado.

Como ves, jinete alado,

no eres mejor caballero

que aquellos que has ignorado

culpándolos de no ser buenos.

Que se inducen tempestades

usando a los elementos

para hacer cuanto se quiere

culpando a otros de ello.

Más vale vivir la vida

AL FINAL DEL ARCO IRIS.

 

Le llamó y fue escueto.
-¿Qué haces esta tarde?
– Nada.- le contestó.
-Te invito a cenar.-dijo. Y añadió:-Donde quieras. Yo invito.
Acordaron que pasaría a recogerle y cenarían en un local donde se exponían cuadros.
Vino la cerveza, la carne y las delicatesen del dueño.
Al final dijo:
-Voy al cuarto de baño.
En el camino se topó con un cuadro. No era excepcional, pero llamó su atención.
Se quedó mirándolo unos minutos. Le gustó el campo de girasoles y el arco iris dibujado al
fondo, indefinido y sin un final.
El dueño, en su papel, se acercó, y él le dijo:
-Resérvamelo.
El dueño, solícito, corrió a ponerle una etiqueta en la que se leía:-Comprado.
Después, cuando fue al cuarto de baño y regresó junto a su amigo este le preguntó:
-¿Has comprado un cuadro?-
Respondió afirmativamente.
-¿Te gusta?- le preguntó su amigo.
-Sí.- afirmó.- Le he hecho varias preguntas y sus respuestas han sido correctas.

 

José Solano

José Solano es licenciado en Historia. Durante su etapa académica trabajó el relato. En 1999 publicó en un libro firmado por varios autores. Desde entonces, y tras varios trabajos, se centró en una nueva actividad profesional como enfermero, hasta que en 2016 retomó el lápiz para bucear en el relato hiperbreve.

GRÍTALO YA, NAZARENO

GRÍTALO YA, NAZARENO

Díselo y que paren ya

que matarte no pudieron,

que te salvó la verdad,

grítalo ya, Nazareno.

Dile a aquellos que se jactan

de engañar por conveniencia,

que la paz, jamás tendrán

si a la mujer no la elevan.

Al que no quiere escuchar

a quien quiere ser primero,

una mujer les dará

paz si ennoblecen sus hechos.

Al que se esconde detrás

de lo que dicen, dijiste,

al que mata por ganar

apártalo de mi estirpe.

Diles que no fue verdad

que engañarte no pudieron,

aunque quieran disfrutar

envidia y maldad tras sus rezos.

Díselo y que paren ya

de creerse que son los buenos,

y que todos pueden llegar

a tu verdad, Nazareno.

Carmen Montero Medina

de Mis pasos en imágenes

 

Sigue usando la vasija

 

 

Se ha desconchado la vasija

de tanto usarla en el tiempo,

de calmar la sed de vida

a buscadores de sueños.

Se rozaron las amarras

que sujetan al pantalán,

cuando mi barco regresa

de pescar en altamar.

Besos de mis niños chicos

se marcharon al crecer,

durmiendo estela de sueños

y la inocencia de ayer.

Las ánforas donde ponía

todo el amor de mi humano,

se alejaron de mi vida

dejando un sabor amargo.

Sigue usando la vasija

expresando sentimientos

y si se rompe algún día

que impregnen el mundo tus hechos.

Como si se parte un día

cuerda que a puerto se ata,

será que hasta la bahía

hizo su estela sagrada.

Y si se alejan los besos

de niños que ya crecieron,

haz reír al que llevas dentro

y volverán nuevos sueños.

Que recipiente de barro

no debe encerrar amor,

debe ser canal de paso

para quitar el dolor.

Como ves, no muere nada

mientras emane en tu interior

néctar que llene de vida

haciendo un mundo mejor.

Porque la envoltura se rompe

o se gasta con el tiempo

pero senda que hace el hombre

esa…, esa se lleva al Eterno.

Carmen Montero Medina

De Hacer consciente  al que pena

Existe un rincón del alma

Existe un rincón del alma

donde la luz no se apaga,

tan solo duerme y espera

a quien la desea y la ama.

Todo humano la presiente,

otros la intuyen o ven

aunque la negra corriente

enturbie su noble hacer.

Existen bellos deseos

mezclados con sentimientos

que van sorteando egos

mientras maduran los cuerpos.

Aquel que trabaja y lucha

en pos de la dignidad,

sin hacer la diferencia

entre uno y los demás,

empieza a ver fogonazos

de senderos interiores

donde el renuncio, son pasos,

y aceptar, sus eslabones.

Su camino siempre oculto

entre zarzas y matojos

invisible a ojos necios

que solo verán, despojos.

Existe un rincón del alma

que emana luz celestial

para aquellos que reclaman

aun estando en guerra, tener la paz.

Serán momentos cruciales

de brindar bellos deseos sin demostrar al que «sabe»

ni pretender poseerlo.

Entonces el rincón oculto

es aurora boreal

desde donde impregna a todos

de luz Blanca candeal.

Pero que nadie confunda

lo que cree ser verdad

con la verdad absoluta

para poder dominar.

Como el humano que se halle

en el filo de la vida

y como naufrago salve

su mente de la locura.

Debería hacer un canto

de alegría y regocijo

transmitiendo lo logrado

a todos los seres vivos.

Pues, no hay acto más glorioso

que transmitir alegrías,

en vez de culpar a otros

de miserias contraídas.

Carmen Montero Medina

De Existe un rincón del alma

SEGMENTOS

José Solano es licenciado en Historia. Durante su etapa académica trabajó el relato. En 1999 publicó un libro firmado por varios autores. Desde entonces, y tras varios trabajos, se centró en una nueva actividad profesional como enfermero, hasta que en 2016 retomó el lápiz para bucear en el relato hiperbreve.
SEGMENTOS

…pericles cuatrocientos noventa y cinco cuatrocientos veintinueve antes de cristo augusto sesenta y tres antes de cristo catorce después de cristo  ellos los primeros adriano setenta y seis ciento treinta y ocho atila trescientos noventa y cinco cuatrocientos cincuenta y tres vosotros más tarde felipe segundo mil quinientos veintisiete mil quinientos noventa y ocho siempre rezando y encomendándote a dios pero no te sirvió de nada pedro primero el cruel mil trescientos treinta y cuatro mil trescientos sesenta y nueve te mataron muy joven pero antes te convirtieron en un perro rabioso entre todos federico primero barbarroja mil ciento veintidós mil ciento noventa cecil rodes saqueó áfrica pero únicamente estuvo entre mil ochocientos cincuenta y tres y mil novencientos dos y no se pudo llevar los diamantes duait de eisenjouer mil ochocientos noventa mil novecientos sesenta y nueve muchas estrellas sobre los hombros y una presidencia tal vez para olvidar jans cristian andersen mil ochocientos cinco mil ochocientos setenta y cinco concepción arenal mil ochocientos veinte mil ochocientos noventa y tres emilia pardo bazán mil ochocientos cincuenta y uno mil novencientos veintiuno charles dikens prisionero de la época victoriana entre mil ochocientos doce y mil ochocientos setenta os busco aunque no os encuentro en las páginas que escribisteis tampoco puedo ver a juán sebastián bac mil seiscientos ochenta y cinco mil setecientos cincuenta ni a leonar berstein mil novecientos dieciocho mil novecientos noventa entre las notas pablo ruiz picaso mil ochocientos ochenta y uno mil novecientos setenta y tres no creo que puedas pintar en este momento y tú averroes mil ciento veintiséis  mil ciento noventa y ocho no filosofas donde estás imágenes clar geabol mil novecientos uno mil novecientos sesenta ingrid berman mil novecientos quince mil novecientos ochenta y dos no sois vosotros federico felini mil novecientos veinte mil novecientos noventa y tres no te  puedo encontrar tras los rollos de película jacs anquetil mil novecientos treinta y cuatro mil novecientos ochenta y siete no fue suficiente pedalear estalin mil ochocientos setenta y nueve mil novecientos cincuenta y tres la represión y las deportaciones te sirvieron y a ti adolfo jitler mil ochocientos ochenta y nueve mil novecientos cuarenta y cinco destruirlo todo ataulfo una cruz en barcelona en cuatrocientos quince pero no hay inicio anomalía anomalía la anomalía y tú papá papá papá cómo lo soportaste cómo cómo cómo luz eres tú marco vinicio…

-No.  Soy Leandro Ruiz, el enfermero de guardia; y este es mi compañero Juan Verdú.

-Está hablando en voz baja y muy rápido desde que entré de turno. Nombres y fechas sin parar. He venido a verle cuatro veces.  Pero de repente ha empezado a gritar papá y te he llamado.  Yo lo veo muy mal.

-Y yo.

-Pero ¿qué tiene?

-Una psicosis tóxica.  Hace un año murió su padre y, según su mujer, empezó a beber mucho, a tomar coca y no sabe qué más.  Pedro Luis, escuche: dígame su nombre.

…segmentos sólo somos segmentos ataulfo la anomalía conrad adenauer mil ochocientos setenta y seis mil novecientos sesenta y siete papá papá cómo lo soportaste cómo cómo cómo…

-¿Es lo único que dice?

-Sí.

-Voy a mirar el tratamiento y ponerle algo para calmarlo un poco. ¿Le has revisado las correas?

-Sí.

-Vamos.  Apaga la luz cuando salgas.

-¿A qué se dedica este hombre?

-Es profesor de Historia.

…la luz la luz papá papá dímelo pedro luís ramírez villa mil novecientos sesenta y uno cuándo el final cuándo el final cuándo el final jo chi min mil ochocientos noventa mil novecientos sesenta y nueve…

 

San José

A San José padre y guía

de Cristo, hijo del Todo,

noble esposo de María

y de tus hijos apoyo.

Al que pusieron en sus manos,

espada de luz invisible,

y de Herodes fue salvando

al niño hijo de Virgen.

Gracias por ser padre y guía

de un niño que no era tuyo,

sin herir darle la vida

haciéndolo sentir seguro.

Por aceptar con nobleza

cuanto pediste a Dios,

has merecido en la Tierra

ser padre del redentor.

Apoyaste a María,

Nuestra Santísima Madre,

tras ella siempre vivías

para que ella brillase.

San José, Eterno Padre,

sé mi apoyo al caminar,

y si llegan mis pies

no me dejes de cuidar.

Al buen esposo, buen padre,

gracias le doy de por vida,

por protegerme, cuidarme,

y ayudar a mi familia.

de Mis pasos en imágenes

Aforismos de Cuando sufras sin mí…

(9) Los sentimientos son lo más hermoso de lo humano pero deben ser encauzados como las aguas de un río. Que los tuyos den vida al pasar y se fundan con el océano del Universo.

(10) La imitación es un principio de ser, tras eso. sé tú mismo.

(11) No obligar o inducir la acción de otros nos trae la satisfacción e ver y vivir la libertad de quien amamos.

(12) No ama más el que calla que aquel que habla, ni quien se mueve o el que permanece quieto sino aquel que actúa consigo mismo.

(13) Una euforia sin control puede llevarnos a la acción desmedida de la mente, tanto en positivo como en negativo.

(14) Vive, pero no te olvides que aprender es aceptar tus aciertos y tus errores. La perfección es esa.

La escuela antigua

La escuela antigua

 

Con estos versos quiero meditar,

sobre la escuela y los maestros de antaño,

sus cualidades también resaltar

y el trabajo personal nada extraño.

 

Aquellos maestros eran abnegados,

en la tarea de educar, formidables,

a sus niños totalmente entregados,

por su labor serán inolvidables.

 

Ellos dieron íntegra formación,

y consiguieron una gran hazaña,

al dar esa educación e instrucción

de la incultura sacaron a España.

 

Los padres daban ejemplo y consejo,

se respetaba toda la autoridad,

aquella escuela también fue el reflejo,

de cómo era entonces la sociedad.

 

Eran tiempos de escasez y pobreza,

los padres y maestros desde la infancia,

educaban con dulzura y firmeza… .

Íntegramente y con gran exigencia.

 

La escuela era su denominación:

graduada, unitaria o grupo escolar,

siendo siempre para la población

el lugar más querido y popular.

Salvador Pérez Vicente (1955), maestro y escritor.

 

No con mi nombre

NO CON MI NOMBRE

          Coger el antiguo y destartalado transporte, la subida atropellada, empujones y al fin, la subida  a la planta superior. Los impedimentos no permitían la bajada, tal vez la seguridad que desprendía el saberme que estaba desde siempre, me hacía creer que era arrogante.

Al fin, bajé en mi parada, entre bultos conseguí bajar. El viejo autobús había desembocado en una playa y país del Trópico, mi lugar de procedencia. En mi ausencia habían acampado unas personas haciendo uso de mi nombre. Me indigné, por muy hermano mayor mío que dijera ser ante los moradores del lugar. La verdad era que se crecía ante sus verdaderos hermanos y amigos anulando el recuerdo, la existencia de la que se beneficiaba.

Hasta que decidí cortar con la situación y dije:

-El lugar es mío y aquel que se lo tomó como propio sin serlo, ¡váyase con viento fresco!

No lo vi, siempre se escondía. Los demás daban la cara por él, siempre lo había hecho. He vuelto, -repetí, ¡fuera usurpadores de mi paraíso!

Bajé a evacuar todos los residuos pasados, algún que otro hijo del lugar se ponía tenso, podía hacer lo mismo pero la bajada era profunda. Tan solo cuando la luz alumbró el pozo interior se atrevió a bajar a buscarme, me alegré por él, gracias a ello sus pequeñas ideas tomaron fuerza, crecieron. Fue principio de un camino soñado, vegetación tropical, y como base, en vez de la tierra que debía crecer, las matas que contemplaba, una manta de agua pura, cristalina, el fondo, arena blanca.

Mi pequeña hermana me acompañaba, se sentía feliz, me miraba, preguntaba lo relacionado con el lugar, al principio con temor, después con alegría. Empezamos a ver peces, me preguntaba las especies. De pronto, un pez oscuro  pasó por nuestro lado. Es un mero, le dije, no temas estoy contigo. Cuando vuelva otra vez mi maestro de pesca, se lo diré y lo cogeremos.

Cuando este se enteró quiso salir a cogerlo pero no le contesté. Cuando me preguntó el sitio exacto y no se lo dije, enfadado, me dijo: -He cogido uno. Volví a callar. -Este lo cogeremos juntas o nada, -pensé.

Seguimos andando, ¡hermana!, escuché un grito. Semienterrada una especie de langosta plana que más bien parecía un cangrejo rojo gigante. No  l toques, te puede morder, -le dije.

Tomé una gran bolsa blanca, lo metí, aunque parte de él sobresalía. Nos lo comeremos juntas, -le comenté.

Volvió la alegría, la felicidad a su mirada. -Estoy contenta de tu vuelta, -me susurró.

Yo también de recuperarte, no más palabras.

Disfrutamos del oasis, mi paraíso, con aquellos que ambas amábamos.