SEGMENTOS

José Solano es licenciado en Historia. Durante su etapa académica trabajó el relato. En 1999 publicó un libro firmado por varios autores. Desde entonces, y tras varios trabajos, se centró en una nueva actividad profesional como enfermero, hasta que en 2016 retomó el lápiz para bucear en el relato hiperbreve.
SEGMENTOS

…pericles cuatrocientos noventa y cinco cuatrocientos veintinueve antes de cristo augusto sesenta y tres antes de cristo catorce después de cristo  ellos los primeros adriano setenta y seis ciento treinta y ocho atila trescientos noventa y cinco cuatrocientos cincuenta y tres vosotros más tarde felipe segundo mil quinientos veintisiete mil quinientos noventa y ocho siempre rezando y encomendándote a dios pero no te sirvió de nada pedro primero el cruel mil trescientos treinta y cuatro mil trescientos sesenta y nueve te mataron muy joven pero antes te convirtieron en un perro rabioso entre todos federico primero barbarroja mil ciento veintidós mil ciento noventa cecil rodes saqueó áfrica pero únicamente estuvo entre mil ochocientos cincuenta y tres y mil novencientos dos y no se pudo llevar los diamantes duait de eisenjouer mil ochocientos noventa mil novecientos sesenta y nueve muchas estrellas sobre los hombros y una presidencia tal vez para olvidar jans cristian andersen mil ochocientos cinco mil ochocientos setenta y cinco concepción arenal mil ochocientos veinte mil ochocientos noventa y tres emilia pardo bazán mil ochocientos cincuenta y uno mil novencientos veintiuno charles dikens prisionero de la época victoriana entre mil ochocientos doce y mil ochocientos setenta os busco aunque no os encuentro en las páginas que escribisteis tampoco puedo ver a juán sebastián bac mil seiscientos ochenta y cinco mil setecientos cincuenta ni a leonar berstein mil novecientos dieciocho mil novecientos noventa entre las notas pablo ruiz picaso mil ochocientos ochenta y uno mil novecientos setenta y tres no creo que puedas pintar en este momento y tú averroes mil ciento veintiséis  mil ciento noventa y ocho no filosofas donde estás imágenes clar geabol mil novecientos uno mil novecientos sesenta ingrid berman mil novecientos quince mil novecientos ochenta y dos no sois vosotros federico felini mil novecientos veinte mil novecientos noventa y tres no te  puedo encontrar tras los rollos de película jacs anquetil mil novecientos treinta y cuatro mil novecientos ochenta y siete no fue suficiente pedalear estalin mil ochocientos setenta y nueve mil novecientos cincuenta y tres la represión y las deportaciones te sirvieron y a ti adolfo jitler mil ochocientos ochenta y nueve mil novecientos cuarenta y cinco destruirlo todo ataulfo una cruz en barcelona en cuatrocientos quince pero no hay inicio anomalía anomalía la anomalía y tú papá papá papá cómo lo soportaste cómo cómo cómo luz eres tú marco vinicio…

-No.  Soy Leandro Ruiz, el enfermero de guardia; y este es mi compañero Juan Verdú.

-Está hablando en voz baja y muy rápido desde que entré de turno. Nombres y fechas sin parar. He venido a verle cuatro veces.  Pero de repente ha empezado a gritar papá y te he llamado.  Yo lo veo muy mal.

-Y yo.

-Pero ¿qué tiene?

-Una psicosis tóxica.  Hace un año murió su padre y, según su mujer, empezó a beber mucho, a tomar coca y no sabe qué más.  Pedro Luis, escuche: dígame su nombre.

…segmentos sólo somos segmentos ataulfo la anomalía conrad adenauer mil ochocientos setenta y seis mil novecientos sesenta y siete papá papá cómo lo soportaste cómo cómo cómo…

-¿Es lo único que dice?

-Sí.

-Voy a mirar el tratamiento y ponerle algo para calmarlo un poco. ¿Le has revisado las correas?

-Sí.

-Vamos.  Apaga la luz cuando salgas.

-¿A qué se dedica este hombre?

-Es profesor de Historia.

…la luz la luz papá papá dímelo pedro luís ramírez villa mil novecientos sesenta y uno cuándo el final cuándo el final cuándo el final jo chi min mil ochocientos noventa mil novecientos sesenta y nueve…

 

San José

A San José padre y guía

de Cristo, hijo del Todo,

noble esposo de María

y de tus hijos apoyo.

Al que pusieron en sus manos,

espada de luz invisible,

y de Herodes fue salvando

al niño hijo de Virgen.

Gracias por ser padre y guía

de un niño que no era tuyo,

sin herir darle la vida

haciéndolo sentir seguro.

Por aceptar con nobleza

cuanto pediste a Dios,

has merecido en la Tierra

ser padre del redentor.

Apoyaste a María,

Nuestra Santísima Madre,

tras ella siempre vivías

para que ella brillase.

San José, Eterno Padre,

sé mi apoyo al caminar,

y si llegan mis pies

no me dejes de cuidar.

Al buen esposo, buen padre,

gracias le doy de por vida,

por protegerme, cuidarme,

y ayudar a mi familia.

de Mis pasos en imágenes

Aforismos de Cuando sufras sin mí…

(9) Los sentimientos son lo más hermoso de lo humano pero deben ser encauzados como las aguas de un río. Que los tuyos den vida al pasar y se fundan con el océano del Universo.

(10) La imitación es un principio de ser, tras eso. sé tú mismo.

(11) No obligar o inducir la acción de otros nos trae la satisfacción e ver y vivir la libertad de quien amamos.

(12) No ama más el que calla que aquel que habla, ni quien se mueve o el que permanece quieto sino aquel que actúa consigo mismo.

(13) Una euforia sin control puede llevarnos a la acción desmedida de la mente, tanto en positivo como en negativo.

(14) Vive, pero no te olvides que aprender es aceptar tus aciertos y tus errores. La perfección es esa.

La escuela antigua

La escuela antigua

 

Con estos versos quiero meditar,

sobre la escuela y los maestros de antaño,

sus cualidades también resaltar

y el trabajo personal nada extraño.

 

Aquellos maestros eran abnegados,

en la tarea de educar, formidables,

a sus niños totalmente entregados,

por su labor serán inolvidables.

 

Ellos dieron íntegra formación,

y consiguieron una gran hazaña,

al dar esa educación e instrucción

de la incultura sacaron a España.

 

Los padres daban ejemplo y consejo,

se respetaba toda la autoridad,

aquella escuela también fue el reflejo,

de cómo era entonces la sociedad.

 

Eran tiempos de escasez y pobreza,

los padres y maestros desde la infancia,

educaban con dulzura y firmeza… .

Íntegramente y con gran exigencia.

 

La escuela era su denominación:

graduada, unitaria o grupo escolar,

siendo siempre para la población

el lugar más querido y popular.

Salvador Pérez Vicente (1955), maestro y escritor.

 

No con mi nombre

NO CON MI NOMBRE

          Coger el antiguo y destartalado transporte, la subida atropellada, empujones y al fin, la subida  a la planta superior. Los impedimentos no permitían la bajada, tal vez la seguridad que desprendía el saberme que estaba desde siempre, me hacía creer que era arrogante.

Al fin, bajé en mi parada, entre bultos conseguí bajar. El viejo autobús había desembocado en una playa y país del Trópico, mi lugar de procedencia. En mi ausencia habían acampado unas personas haciendo uso de mi nombre. Me indigné, por muy hermano mayor mío que dijera ser ante los moradores del lugar. La verdad era que se crecía ante sus verdaderos hermanos y amigos anulando el recuerdo, la existencia de la que se beneficiaba.

Hasta que decidí cortar con la situación y dije:

-El lugar es mío y aquel que se lo tomó como propio sin serlo, ¡váyase con viento fresco!

No lo vi, siempre se escondía. Los demás daban la cara por él, siempre lo había hecho. He vuelto, -repetí, ¡fuera usurpadores de mi paraíso!

Bajé a evacuar todos los residuos pasados, algún que otro hijo del lugar se ponía tenso, podía hacer lo mismo pero la bajada era profunda. Tan solo cuando la luz alumbró el pozo interior se atrevió a bajar a buscarme, me alegré por él, gracias a ello sus pequeñas ideas tomaron fuerza, crecieron. Fue principio de un camino soñado, vegetación tropical, y como base, en vez de la tierra que debía crecer, las matas que contemplaba, una manta de agua pura, cristalina, el fondo, arena blanca.

Mi pequeña hermana me acompañaba, se sentía feliz, me miraba, preguntaba lo relacionado con el lugar, al principio con temor, después con alegría. Empezamos a ver peces, me preguntaba las especies. De pronto, un pez oscuro  pasó por nuestro lado. Es un mero, le dije, no temas estoy contigo. Cuando vuelva otra vez mi maestro de pesca, se lo diré y lo cogeremos.

Cuando este se enteró quiso salir a cogerlo pero no le contesté. Cuando me preguntó el sitio exacto y no se lo dije, enfadado, me dijo: -He cogido uno. Volví a callar. -Este lo cogeremos juntas o nada, -pensé.

Seguimos andando, ¡hermana!, escuché un grito. Semienterrada una especie de langosta plana que más bien parecía un cangrejo rojo gigante. No  l toques, te puede morder, -le dije.

Tomé una gran bolsa blanca, lo metí, aunque parte de él sobresalía. Nos lo comeremos juntas, -le comenté.

Volvió la alegría, la felicidad a su mirada. -Estoy contenta de tu vuelta, -me susurró.

Yo también de recuperarte, no más palabras.

Disfrutamos del oasis, mi paraíso, con aquellos que ambas amábamos.

 

Ser poeta

“La escritura es la pintura de la voz”.

Voltaire

 

 

Ser poeta es dejarse llevar  por el corazón,

es sentir la pureza del sentimiento

es querer y proyectar a mor.

 

Se poeta es decir con belleza

todas las palabras

aunque encierren todo el dolor.

 

Ser poeta es, así lo siento yo,

tener el alma limpia,

es decir de viva voz una canción.

 

Ser poeta es escuchar el silencio

sin mirar el reloj,

es ser espectador y soñador.

 

Ser poeta es una pócima de locura

con la cordura y la gracia de Dios.

primer poema de Un río de amores

la foto del perfil de Catalina Cano Sarabia

Katy Cano Sarabia

De Hacer consciente al que pena

El equilibrio, el temple, llega cuando intentamos poner bien aquello que creemos que está mal, en nosotros o en quien nos lo pida, sin olvidar que eso es organización divina dentro y fuera de nosotros. Pero, primero, tu alma, tu espíritu.

Todo el agua que calme la sed repartiremos por el mundo y en algún lugar, en algún momento, quien menos nos esperemos se sentirá saciado, puede que nos enteremos o puede que no, pero en nuestros momentos bajos, sentiremos un dulzor interno que nos envolverá desde algún rincón del mundo. Con las nuevas tecnologías tenemos una buena carretera, llévalas donde tu corazón te sienta.

Los sentimientos que sintamos llegarán a cualquier rincón del planeta y estos nos volverán como equipaje para la eternidad. Tenemos todo el día para enviar el nuestro, no importa a quién, pero si es para quienes no consideramos, cuenta más.

¿Quién se atreve a ser la puerta?

Un nuevo audio para escuchar y disfrutar el poema “¿Quién se atreve a ser la puerta?” en la voz de la propia poetisa acompañada por Vicente A. Dólera. Uno de los más emblemáticos de la producción poética de carmen Montero Medina y que forma parte del recopilatorio “Poemas al viento”.

 

Microcuentos y frases

  1. ¿A dónde irán todos los trozos de mí que solo son contigo, cuando dejemos de ser nosotros?

 

  1. Amar debería ser algo así como mirar a tu alrededor y descubrir que el mundo es un lugar maravilloso en el que vivir

 

  1. Quizá no haga falta recordarte lo que pudo ser.

 

  1. He tropezado tantas veces con tus “quizás” que se me han caído todas las ganas de los bolsillos.

 

  1. Se la mujer de la que puedan sentirse orgullosas las siguientes generaciones

 

  1. Me avergüenza tener que salir a las calles a pedir unos derechos que nos corresponden solo por el hecho de haber nacido

 

  1. Si no es contigo, prefiero no bailar.

 

  1. Contigo, cada parpadeo es una forma de perder el tiempo

 

  1. Dice Patricia Palombi que, aunque consigas amar a un monstruo y que él te ame de vuelta, jamás podrás cambiar su naturaleza. Yo le pregunto qué puedo hacer cuando el monstruo, soy yo.

 

  1. Intenté ahogar mis penas, y terminé ahogándome yo.

 

Fuensanta Ruiz-Erans Aupí

Más vale vivir la vida

Más vale vivir la vida

dando que hablar a los seres,

que pasar solo por ella

seco, como los laureles.

Es mejor poner el alma

en cualquier acto que toques,

que dejar pasar la vida

mientras se censura al noble.

Más vale, con luz divina,

ver errores y cambiar,

que la oscuridad te exija

una muerte en la verdad.

Es mejor cansancio humano

viviendo tras tu quimera,

que un letargo demostrando

error de quien vive en ella.

Muerte y vida son dos puertas,

invertidas ante el ateo,

una es, muerte en la vida,

otra, hacer en la Tierra el cielo.

Más vale, aunque te equivoques,

hacer lo que te dicta el alma,

que sufrir los sinsabores

culpando a otros de tus llagas.

En aquel que se equivoca

debemos quitar dolor,

tal vez lo fuerzan a que sea

espejo de nuestro error.

En la luz de la mañana

debemos aprovechar,

la visión, unida a la fuerza

que en la noche dormirá.

En el día ser cometa

en manos de su Creador,

ser libre mientras planea

cumpliendo con su misión.

Pues mas vale un minuto en vida

que mil vidas en la muerte

y quitar mil apatías

antes de llorar por verte.