AL FINAL DEL ARCO IRIS.

 

Le llamó y fue escueto.
-¿Qué haces esta tarde?
– Nada.- le contestó.
-Te invito a cenar.-dijo. Y añadió:-Donde quieras. Yo invito.
Acordaron que pasaría a recogerle y cenarían en un local donde se exponían cuadros.
Vino la cerveza, la carne y las delicatesen del dueño.
Al final dijo:
-Voy al cuarto de baño.
En el camino se topó con un cuadro. No era excepcional, pero llamó su atención.
Se quedó mirándolo unos minutos. Le gustó el campo de girasoles y el arco iris dibujado al
fondo, indefinido y sin un final.
El dueño, en su papel, se acercó, y él le dijo:
-Resérvamelo.
El dueño, solícito, corrió a ponerle una etiqueta en la que se leía:-Comprado.
Después, cuando fue al cuarto de baño y regresó junto a su amigo este le preguntó:
-¿Has comprado un cuadro?-
Respondió afirmativamente.
-¿Te gusta?- le preguntó su amigo.
-Sí.- afirmó.- Le he hecho varias preguntas y sus respuestas han sido correctas.

 

José Solano

José Solano es licenciado en Historia. Durante su etapa académica trabajó el relato. En 1999 publicó en un libro firmado por varios autores. Desde entonces, y tras varios trabajos, se centró en una nueva actividad profesional como enfermero, hasta que en 2016 retomó el lápiz para bucear en el relato hiperbreve.